El neurocientífico José Luis Trejo, investigador del Centro de Neurociencias Cajal del CSIC, afirmó que el estilo de vida influye directamente en el funcionamiento del cerebro, al señalar que tanto el ejercicio como la reducción del sedentarismo son determinantes para la salud neuronal, la capacidad cognitiva y la generación de nuevas neuronas en adultos.
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El especialista retoma una idea atribuida a Santiago Ramón y Cajal sobre la capacidad de las personas para modificar su cerebro a través de sus hábitos. En ese sentido, explicó que factores como la actividad física, el descanso, la alimentación y el nivel de estrés inciden en el número de neuronas del hipocampo.
Trejo indicó que esta variabilidad tiene límites definidos por la genética, pero dentro de ese rango el estilo de vida cumple un papel determinante. “Sí precisa que hay un límite superior e inferior en el número de neuronas, pero que nos encontremos en lugar o en otro depende de estos factores mencionados”.
Asimismo, agregó que la posición dentro de ese rango responde a mecanismos epigenéticos. “Según tu modo de vida puedes estar en la parte de arriba o en la de abajo. Es cuestión de epigenética, la modulación genética que los seres humanos pueden hacer sobre su cerebro a partir de su estilo de vida. Por eso decía Cajal que el hombre puede esculpir su propio cerebro, pero no hay que olvidar que siempre entre el límite mínimo y el límite máximo que la da la genética de cada cual”.
Efectos del sedentarismo en el cerebroEl investigador advirtió que la inactividad prolongada lleva al cerebro a operar en el nivel más bajo de su capacidad neuronal. En este contexto, señaló que el sedentarismo reduce la formación de nuevas neuronas, las conexiones sinápticas y el desarrollo de dendritas, estructuras encargadas de recibir estímulos.
También mencionó que la irrigación sanguínea cerebral disminuye en condiciones de baja actividad, lo que impacta en el suministro de energía a las células. “A su vez, el combustible que la sangre le da a las células del cerebro, a través de las mitocondrias, que le proporcionan energía, está en lo mínimo y se tiene un envejecimiento anticipado del cerebro, aparte del posible desarrollo de otras enfermedades tipo la diabetes, o disfunciones metabólicas, que igualmente afectan a nuestro cerebro”.
Beneficios del ejercicio en la función cerebralDe acuerdo con Trejo, la actividad física tiene efectos directos en distintos aspectos del cerebro. Entre los principales beneficios se encuentran:
Produce un aumento de la salud de las neuronas en términos de eficiencia energética.Se incrementan el número de sinapsis o de conexiones neuronalesSe eleva la cifra de neuronas en nuestro cerebro.Se multiplica la irrigación sanguínea del cerebro.Estos cambios se reflejan en la mejora de capacidades como el aprendizaje, la memoria y la resolución de problemas, además de efectos sobre la salud mental. “El ejercicio minimiza la depresión y la ansiedad”.
Relación entre ejercicio y neurogénesis en adultosEl neurocientífico abordó además el papel del ejercicio en la generación de nuevas neuronas durante la edad adulta. Según explicó, estudios en modelos animales muestran que la actividad física incrementa la neurogénesis en el hipocampo.
Aunque en humanos la medición directa presenta limitaciones, señaló que existen evidencias científicas que respaldan este proceso. “Por investigaciones independientes dentro del cerebro, también se ha constatado científicamente que hay neurogénesis en el adulto gracias al ejercicio, que se forman neuronas en el cerebro humano”.
