Era sábado a la noche, el momento en el que suelen romperse las cosas. El control remoto de la tele no respondía. Probé las pilas, lo sacudí, y nada: estaba muerto (algo que me confirmó el técnico dos días después, por un error en la plaqueta). Pero entonces mi duda era otra: ¿cómo podía mirar tele sin tener el control?
Los televisores modernos, además, tienen cada vez menos botones: a veces solamente se pueden prender/apagar y elegir la fuente (el “input”), y no mucho más. ¿Había alguna solución? Dos: la primera es comprar un control remoto nuevo; puede ser un original o alguno de los mil “universales” que venden en los negocios de barrio (con precios que rondan los 30.000 pesos). La alternativa gratis: usar el teléfono como reemplazo del control, en mi caso sin tener que bajar ninguna aplicación.
Control remoto en el celular para Android TV o Google TVPara muchos, la opción del televisor con Android/Google TV es cómoda porque replica muchas de las apps que ya tenemos en el celular. Y varias marcas como Philips, TCL, Hisense, Sony, Noblex y BGH usan ese sistema operativo. Era el caso de mi televisor. ¿Qué hice? Abrí la app de Google TV en mi teléfono Android, toqué “Control Remoto” y, al estar conectados a la misma red me dio la opción de elegir el modelo de TV que quería controlar.
Con eso ya me apareció control táctil, con flechas, volumen, “Home” y botón de encendido. Simple pero efectivo. Hasta tiene un micrófono para hacer búsquedas por voz y no tener que escribir.
Si te gusta tener el control en el celu, hay un truco extra para aprovechar: desde los “Ajustes rápidos” del Android (el menú que se despliega arrastrando con el dedo desde arriba de la pantalla) podés agregar el control remoto de la TV como botón para acceder a él directamente, sin ni siquiera abrir la app.
Control remoto en el celular para TVs SamsungLos televisores Samsung se controlan con la app SmartThings, que permite manejar la TV desde el celular sin necesidad del control físico. Con SmartThings podés encender y apagar el televisor, explorar el menú principal, subir o bajar el volumen y acceder rápido a plataformas de streaming. Ambos dispositivos deben estar en la misma red Wi-Fi, y la primera vez hay que vincularlos con un PIN que aparece en la pantalla de la TV.
Control remoto en el celular para TVs LGLos televisores LG se manejan con la app LG ThinQ, que brinda control total sobre el televisor. Una vez configurada, permite controlar la TV, abrir apps, compartir contenido y todo lo necesario para usar el televisor, desde el celular.
Control remoto en el celular para TVs SonyPara Sony, la app recomendada es Bravia Connect o, dependiendo del modelo, Sony BRAVIA Connect. La configuración es similar: descargás la app, hacés un emparejamiento inicial y listo.
Control remoto en el celular para TVs VIDAALos televisores Hisense que corren el sistema operativo VIDAA tienen su propia solución. La app VIDAA, disponible para Android e iOS, transforma el celular en un control para cualquier TV con ese sistema. Permite encender y apagar, controlar el volumen, cambiar de canal, compartir contenido multimedia desde el celular y buscar contenido en plataformas de streaming. El requisito de siempre: teléfono y televisor en la misma red Wi-Fi.
¿Y si tu TV no es smart o no tiene app oficial?Acá entra una solución que poca gente conoce: algunos teléfonos Android —como Xiaomi, Redmi y POCO— tienen un emisor infrarrojo (IR), la misma tecnología que usan los controles tradicionales. Si el celular tiene esta función, apps como Mi Remote o Sure Universal Remote permiten controlar una gran variedad de marcas y modelos, incluso sin conexión a internet.
A veces los mismos celulares traen apps propias, que ofrecen elegir entre diversas marcas y modelos para tener un control infrarrojo en el celular.
Tras el boom hace unos años de los controles remotos universales (para manejar TV, decodificador, home theater y algún extra adicional), ahora la opción es tenerlo en el celular. Antes de salir corriendo a comprar uno nuevo, vale la pena revisar si no tenés tu propio control en la palma de la mano.
*(Igual me compré un control remoto genérico, con el mismo formato que el original, y costó $30.000 en un negocio de controles de barrio)
