La conmovedora historia de Nenu López: cuatro duelos, un amor tóxico y un nuevo comienzo

Nerea “Nenu” López no es ajena al mundo de los realities. Luego de ser una bailarina de la troupe del “Bailando por un sueño” en 2023, su popularidad la llevó a dar el salto y convertirse en una participante. Y luego de un tiempo instalada en el exterior, volvió para el repechaje de Gran Hermano: Generación Dorada, en cuya casa permaneció menos tiempo del esperado.En una charla con LA NACION, Nenu habla sobre su vida, se refiere a las pérdidas que dejaron cicatrices en ella y explica por qué su salud fue un motivo de conflicto en el show.

-¿Qué balance hacés de tu estadía en la casa de Gran Hermano?

-Me quería quedar más, no duré nada. Me adapté al juego un poco y me fui. Justo cuando quería cambiar un poco el rumbo pasaron muchas cosas. Cuando nuestro grupo entró, nadie nos aceptaba, nadie nos quería. Después fue encontrarme con Zunino, armar un grupo con él y con Nigro. Entonces se fue Zunino pero me volví a acomodar, y cuando estaba entendiendo un poco más el juego, lamentablemente me tocó irme.

-¿Cómo describirías a todos los que están jugando desde el primer día?

-Al principio fueron muy firmes, se notaba que no nos querían. El único que nos aceptó fue Emanuel, que me imaginaba que era un poco para su juego. Los nuevos éramos los enemigos para los viejos. Los que entramos pasamos un poco desapercibidos porque había tanta guerra entre los viejos, que ni se dieron cuenta que había gente nueva, aunque después advirtieron que los nuevos éramos los más débiles porque no habíamos tenido tiempo de ganarnos al público. Por eso, ahora van contra los nuevos.

-¿En qué se parecen y en qué se diferencian el “Bailando por un sueño” con respecto a Gran Hermano?

-La principal diferencia es que en el “Bailando...” vos podés ir y hacer el personaje que vos quieras, y después te vas tranquilo a tu casa. En Gran Hermano es muy difícil mantener un personaje, en general siempre se terminan cayendo las caretas, uno termina siendo como es. Para mí es mentira que uno hace un personaje, porque estar todo el tiempo con cámaras y haciendo un personaje es casi imposible. Esa es la mayor diferencia.

-¿Y en qué se parecen?

-La similitud que encontré es que hay quilombo en todos lados. En el “Bailando...” es más light, más de la vida, te peleás con alguien, te vas y ya. En cambio, en Gran Hermano te peleás y te ponen a bailar con esa persona, tenés que almorzar, merendar viendo su cara, pasás caminando y quizás te tira un comentario. Es difícil sostener eso. Nunca se termina la pelea, juegan con tus cosas, está permitido robar, esconderte cosas, comida. Es más invasivo Gran Hermano.

-Vos sos celíaca y eso te significó sufrir por el tema de los alimentos adentro de la casa, ¿es así?

- Hubo un momento que fue disparador de un cambio en mi juego. Por el lado de la comida, llegué a una casa nueva. Gran Hermano nos contó que la comida de celíacos también la teníamos que comprar en el supermercado, lo cual está bien, pero el grupo estaba medio negado a hacer un esfuerzo más por conseguir esos alimentos. Entonces Gran Hermano nos dio una caja con artículos para celíacos. A mí las famosas galletitas que me dieron me duraron un mes. Cuidé los recursos pero me pasó que una compañera, que era mi amiga en ese momento , se comía mis galletitas y se reía de eso. Fue todo un escándalo bastante heavy y cambié mi juego porque cuando pasó eso, me di cuenta quiénes estaban de mi lado. Por ejemplo con el grupo de Manu y Andrea ni había hablado hasta ese momento, de hecho, a Manu lo odiaba. Y cuando pasó todo eso, ellos me re defendieron, estuvieron presentes para mí. Lo mismo con Zunino, me pegué más con él por cómo estuvo conmigo en esa situación. Los nuevos que en teoría eran mis amigos, saltaron a defender a esta chica y ahí me di cuenta qué tan amigos no eran. El problema no fue que se las hubiera comido, el problema fue su reacción, cómo se rio y nunca pidió perdón. Fue el querer hacer humor con algo que no es gracioso.

-¿Cómo es la relación con tu papá?

- Mi papá siempre me acompaña en todo. Nunca quiso que entre a la casa porque sabe que soy muy sensible y que es un programa fuerte, pero él me acompaña en todo lo que me haga feliz. Nunca me puso un “pero”. Igual, cuando salí me dijo: “Menos mal, porque están todos locos”.

-¿Cómo fue reconstruir la familia con tu papá después de la pérdida de tu mamá?

-Mi mamá estuvo enferma de cáncer cuatro años, de mis 10 a mis 14 años. Mi papá estaba todo el día trabajando o cuidando a mi mamá y yo me quedaba con mi abuela. Yo siempre fui la mimada de mi mamá, ella me hacía todo. Cuando falleció mi mamá fue reencontrarme con mi papá. Pero en algunas cosas el papá no es lo mismo que la mamá. Mi papá no sabía hacerme el peinado que a mí me gustaba, no sabía pintarme las uñas o cuál era mi ropa favorita. Eso como niña, era horrible. Me costó mucho volver a conocerme con mi papá y entender que él siempre cumplió un rol muy importante en mi vida, nunca va a ser mi mamá. Es irremplazable.

-¿En qué sentís que creciste a partir de ese dolor?

-Todo lo que viví, me hizo tirar para adelante en la vida. Tengo 23 años, hice de todo. Siempre hago lo que siento. Nunca por conveniencia, nunca por interés. Tengo ganas de hacer algo, voy y lo hago. Me quiero ir a tal lado, pruebo suerte. Y así llegué hasta donde llegué. En el “Bailando...” entré como chica ShowMatch y terminé en la pista. Para Gran Hermano hice mil veces el casting y ahora se dio. Todo lo que me pasó me permite fluir más en la vida, y entendía que cualquier día te podés ir sin importar la edad que tengas. No sólo perdí a mi mamá, porque al otro año perdí a una amiga por cáncer también. Y después a mi abuelo y al novio de mi abuela. Fueron cuatro años en los que en cada año perdía a un familiar cercano. Y todo eso me dio la locura de hacer lo que tengo ganas cuando tengo ganas, en la medida que no moleste a nadie, porque uno nunca sabe cuándo va a estar y cuándo no.

-¿Pensás en la maternidad?

-Yo re sería madre. Si ahora fuera millonaria y tuviera un novio desde hace tres años, tendría un hijo. Yo ni siquiera vivo sola, pero me encantaría.

-¿Cómo era tu vida antes de entrar a Gran Hermano?

-El año pasado salí de una relación de convivencia en los Estados Unidos, y era un noviazgo bastante tóxico. Me vine a la Argentina y me encontré con mi yo más disciplinada. Empecé la facultad y tengo una marca que vende maquillajes de los Estados Unidos. Entonces volver acá me encontró estudiando baile, dando clases, y estaba por hacer una obra de teatro en calle Corrientes.

-¿Por qué decís que la relación era tóxica? ¿Qué fue lo que viste que te hizo decir “yo de acá me voy”?

-Es que la tóxica era yo. Me engañaba mucho y me volví tóxica. Pero no tuve más relaciones tóxicas ni había empezado mal la relación, sino que todo empezó a transcurrir a partir de las mentiras y los engaños. Me costó salir de ahí porque teníamos un proyecto de vida en los Estados Unidos, teníamos un perrito. Estaba un poco loca pero tenía razón porque todo lo que pensaba de él, al final fue cierto.



Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/personajes/nenu-lopez-de-gh-de-su-cuadro-de-salud-a-como-se-sobrepuso-a-cuatro-muertes-que-la-golpearon-nid03072026/

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