El embarazo a término de una niña de 12 años, víctima de una violación, las evasivas del personal médico y de la propia madre de la menor con respecto al destino del bebé y el posterior hallazgo de restos de ocho fetos pusieron en el centro de la polémica a una clínica privada del partido de San Martín. Todas esas piezas forman parte de una investigación en curso que tiene dos hipótesis paralelas e igualmente inquientantes: o la realización de abortos clandestinos o la realización de partos tras bambalinas con el eventual objeto de apropiación de los neonatos.
La investigación, de la que toma parte la Dirección de Investigaciones de Trata de Personas, tiene su origen en un requerimiento de la Justicia de Santiago del Estero vinculado al abuso sexual con acceso carnal contra una menor de 12 años que cursaba un embarazo de ocho meses.
Macabro hallazgo en la Clínica Santa María, de Villa BallesterSegún se informó, las tareas de inteligencia y el rastreo de la víctima permitieron localizar el viernes a la niña y a su madre en la Clínica Santa María, de Villa Ballester.
Los detectives sopesaban información que abonaba la sospecha de que en ese tradicional centro médico del partido de San Martín se habría realizado una interrupción del embarazo o una maniobra de apropiación irregular del recién nacido.
Cuando el personal policial se entrevistó con él, “el director de la clínica negó inicialmente la presencia de la menor de edad y de su madre”, según consta en un parte informativo del caso. “Sin embargo, tras las insistencias y verificaciones de rigor, se constató que ambas se encontraban efectivamente internadas en el lugar”, se agregó.
En esas circunstancias, la madre de la niña dijo desconocer si el bebé estaba vivo o no y cuál era su paradero, lo que reforzó entre los investigadores la hipótesis de una posible red de trata de personas o sustracción de menores.
Ante esa situación, el juzgado federal de Tres de Febrero ordenó el inmediato allanamiento de la clínica. En el momento de realizarse el procedimiento se informó que la menor y su madre se habían retirado del centro de salud a las 15 del viernes pasado tras recibir el alta médica.
Durante la “inspección ocular profunda del establecimiento” los efectivos policiales realizaron “un hallazgo crítico” en un depósito de residuos ubicado en el fondo de la clínica: ocho fetos que estaban dentro de bolsas de residuos; dos presentaban signos de desmembramiento, se informó.
También se agregó que se incautaron anotaciones varias y registros de interés para la causa que “podrían revelar la sistematicidad de estas prácticas en el lugar”.
Mientras el juzgado federal trabaja en diversas medidas procesales respecto de los directivos y responsables de la clínica Santa María, en un expediente que investiga un presunto caso de trata de personas, la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°7 de Malvinas Argentinas instruye una causa caratulada como “averiguación de ilícito” con el objetivo de determinar las eventuales responsabilidades penales derivadas del hallazgo de restos biológicos humanos y por la situación de la menor que fue internada en el lugar con un embarazo casi a término del cual, por ahora, nada más se sabe.
Este lunes, la clínica Santa María difundió un comunicado para aclarar el vínculo con la Fundación Cígesar, la ONG que habría enviado a la niña y a su madre para someterse allí a una interrupción legal del embarazo.
“Nos vemos en la obligación de brindar la presente comunicación aclaratoria. En primer lugar, corresponde informar que la Fundación Cígesar, presidida por el doctor Damián Levy, contrató a nuestra clínica exclusivamente la infraestructura necesaria para la atención de sus pacientes, desarrollando dicha atención con su propio equipo médico y paramédico”, se explicó. La clínica agregó que el caso “se vincula con la atención de un paciente menor de edad cuya causa penal tramita en el Juzgado de Control y Garantías N°5 de la Circunscripción de Monte Quemado, en Santiago del Estero".
Aclararon que “la paciente estaba bajo atención de la fundación y no del centro médico” y agregaron: “Frente a las temerarias afirmaciones referidas a un supuesto tráfico de recién nacidos, corresponde aclarar en forma categórica que la clínica Santa María no cuenta con servicio de obstetricia, ni realiza prácticas, procedimientos o prestaciones vinculadas con dicha especialidad”.
Respecto del operativo de este lunes, se explicó: “La clínica recibió una inspección del Ministerio de Salud de la provincia. Luego de esa revisión, dicho organismo informó públicamente que la institución cumple con las normas vigentes y que todo lo que aquí se efectúa se hace dentro de la ley y que la causa vinculada con la paciente mencionada se encuentra debidamente judicializada en su provincia de origen".
En tanto, la Fundación Cígesar también hizo su descargo: “La Clínica Santa María mantiene un convenio con la Fundación Cígesar mediante el cual se alquilan las instalaciones para la realización de prácticas que requieren quirófano o internación. Todas las prácticas realizadas se llevan dentro del marco legal vigente cumpliendo con la normativa aplicable y con los estándares de calidad de atención establecidos en los protocolos sanitarios vigentes”.
Con respecto al caso bajo análisis, desde la ONG explicaron que “intervinieron autoridades en el marco de actuaciones judiciales con el objetivo de resguardar material genético necesario para la investigación de la violencia sexual que dio origen a la práctica”.
