Cientos de argentinos se reunieron hoy en Viena, junto al canal del Danubio, donde organizaron una “choripaneada” para seguir el partido de Argentina versus Austria. Al restaurante Frauleins, en las inmediaciones de Schwedenplatz, donde se realizó el evento, todos llegaron vestidos de celeste y blanco. Comenzaron a festejar antes del inicio del partido, cantando el clásico “El que no salta es un inglés”.
Argentina vs AustriaEntre la multitud estuvo Claudio González, de 30 años, supervisor de un hotel. “El ambiente es tremendo. Somos un montón de argentinos y también de austríacos. Estamos muy ansiosos y muy contentos por todo lo que se armó. No se ve mucho de esto acá”, aseguró a LA NACION.
El restaurante estuvo estallado, detallaron los asistentes, quienes calculan que, durante el partido, hubo adentro unas 400 personas. “No estamos pudiendo ver bien el partido, pero el ambiente es espectacular”, contó Víctor Lifata, un cordobés que vive en Viena desde hace dos años.
Cuando Lionel Messi marcó el 1-0, a los 38 minutos del primer tiempo, el restaurante estalló y se escucharon gritos de “¡Vamos, carajo, Argentina!” y “¡Dale, Leo!”. La efusión se replicó durante el segundo gol y se potenció hacia el final del partido, tras el triunfo argentino.
Las celebraciones comenzaron cinco horas antes del partido. A las 14.30 de Viena (9:00 de Argentina), un grupo de migrantes argentinos estaba reunido realizando un banderazo en la plaza Stephansplatz, frente a la Catedral de San Esteban. “Es como el Obelisco para los austríacos. Comparado con Buenos Aires, ese es el punto de encuentro”, explicó Mateo Benjamín Gauna que vive en Viena desde hace tres años.
Y añadió: “Nos juntamos algunos argentinos a modo de banderazo. Caminar esas cuatro cuadras hasta Schwedenplatz, que es donde vemos el partido y donde ya están preparando los choris”, había contado él antes del partido.
En Austria, contra AustriaLa preparación del evento nació de varios argentinos radicados en la capital austríaca. “Dijimos: ‘Che, el partido es contra Austria y estamos en Austria, tenemos que hacer algo’. Gustavo, un argentino que tiene un restaurante acá, tomó la posta. Él tiene su negocio, donde hace choripanes y organiza eventos argentinos. Para el 9 de Julio, hizo un gran asado, también para el 25 de Mayo. Es como una embajada por fuera de la embajada. Gustavo es el embajador argentino no oficial”, contó Gauna.
La convocatoria superó todas las expectativas. “Pensé que íbamos a ser 15 o 20 personas. Terminamos siendo 150 inscritos para los choripanes y cerramos la lista porque ya éramos muchos. Calculamos que seremos unas 400 personas en total”, detalló por teléfono.
Muchos de los asistentes llegaron desde otras ciudades e incluso desde países vecinos para acompañar a la selección. Uno de los asistentes llegó desde Praga. También se sumaron argentinos que residen en Salzburgo, Innsbruck y Linz, detallaron los organizadores.
La convocatoria también contó con el apoyo de marcas. “Gustavo logró sponsors de cerveza y trasporte para tener un respaldo económico y mover toda esta organización.
