La Metropolitan Opera House de Nueva York atraviesa uno de los momentos financieros más delicados de su historia reciente. La emblemática institución cultural de los Estados Unidos anunció esta semana una serie de recortes presupuestarios, despidos administrativos y ajustes en su programación, en un contexto de ingresos todavía debilitados tras la pandemia y con demoras en la concreción de nuevos acuerdos de financiamiento internacional.
Las medidas fueron confirmadas en un comunicado oficial difundido el martes, cuyos alcances publicó The New York Times. Según informó, 22 empleados administrativos serán despedidos, lo que representa cerca del 10% de ese sector del personal. A la vez, 35 ejecutivos con salarios superiores a 150.000 dólares anuales aceptaron recortes de entre el 4% y el 15%, entre ellos el director general Peter Gelb y el director musical Yannick Nézet-Séguin. El Met aclaró que estas reducciones salariales son transitorias y que podrían revertirse si la situación financiera mejora antes de 2027.
Asimismo, confirmaron que la temporada 2026-2027 se reducirá de 18 a 17 producciones, y que se postergará el estreno de una nueva puesta de Khovanshchina, de Modest Mussorgsky, como parte del plan de ahorro.
De acuerdo con declaraciones a New York Times, la decisión de aplicar los recortes responde en parte a la incertidumbre en torno a un acuerdo de financiamiento con Arabia Saudita, anunciado en 2025, por varios cientos de millones de dólares, que no se concretó en los plazos previstos. “Seguimos confiando en que el acuerdo avanzará, pero no podemos gestionar la institución sobre la base de fondos que todavía no llegaron”, explicó Gelb. El Met señaló que, mientras espera esa inyección de recursos, debe garantizar su funcionamiento operativo y artístico.
Los murales de Chagall, en el centro del debateUno de los puntos que generó mayor impacto fue la confirmación de que para hacer frente a la crisis evalúan entre otras opciones extraordinarias la posible venta de activos patrimoniales, como los derechos de nombre del teatro y los dos murales monumentales de Marc Chagall, que se exhiben en el vestíbulo del edificio en el Lincoln Center.
Se trata de El triunfo de la música y Las fuentes de la música, obras realizadas especialmente para la inauguración del Met en 1966 por el genial artista, que dos años antes había pintado la cúpula de del Palacio Garnier, sede la Ópera de París. Valuadas en unos 55 millones de dólares por la casa Sotheby’s, no existe una decisión tomada aún, pero en el caso de que la venta avance, una de las condiciones será que los murales permanezcan exhibidos en el mismo lugar, aunque cambien de propietario.
Con un presupuesto anual superior a los 300 millones de dólares, la Metropolitan Opera encarna el modelo cultural estadounidense apoyado en donaciones privadas, patrocinio corporativo y venta de entradas. La evaluación de desprenderse de obras integradas a su edificio refleja las tensiones financieras que atraviesan incluso las grandes instituciones culturales.
Desde la dirección del Met sostienen que las medidas buscan estabilizar la gestión sin afectar el nivel artístico, mientras se analizan los próximos pasos para garantizar su continuidad.
