Esta semana se podría conocer cuántos dividendos el Banco Central (BCRA) le podría girar al Ministerio de Economía en concepto de utilidades por el ejercicio 2025. El Banco Provincia estimó una ganancia de $30 billones, equivalentes a unos US$21.000 millones al tipo de cambio actual. Si se confirmara, el Tesoro casi cuadruplicaría los depósitos que hoy tiene en el BCRA, que rondan los $8,22 billones, y le daría al Gobierno una herramienta más para seguir reduciendo las tasas de interés.
El antecedente más reciente es el del ejercicio anterior: el BCRA obtuvo una ganancia de $19,4 billones en 2024 y le transfirió al Tesoro $11,7 billones. El monto proyectado para 2025 mejora esa cifra, lo que refleja el saneamiento acelerado del balance del ente monetario en el último año.
“El giro de utilidades es una fuente de expansión de la base monetaria. Está incluido en los acuerdos con el FMI, que permiten adelantos transitorios y utilidades del BCRA. Les puede servir para no convalidar una suba de tasas”, explicó Matías Rajnerman, jefe de macroeconomía del Banco Provincia.
El mecanismo tiene varios usos posibles. El primero, y más inmediato, es el de la política de tasas: si el Tesoro cuenta con pesos propios para cubrir sus vencimientos, no está obligado a ofrecer rendimientos altos en las licitaciones para captar financiamiento, lo cual podría derivar en un nuevo punto Anker, como le dicen en el Gobierno a la opción de renovar menos deuda de la que vence.
“El año pasado lo usaron cuando empezaron a subir los encajes y los bancos no podían renovar la deuda. Ahora pueden usarlo si deciden seguir bajando las tasas y si los bancos no renuevan las Lecap, ya que el Tesoro tiene liquidez para pagarlas y esa expansión monetaria podría ir a préstamos. Al bajar la tasa, cae el costo del financiamiento del sector privado”, detalló Rajnerman.
El segundo uso posible es la compra de divisas al BCRA para afrontar vencimientos de deuda en moneda extranjera. La Argentina enfrenta compromisos en dólares de alrededor de US$20.000 millones, y los pesos del giro podrían convertirse en la fuente de financiamiento de esas obligaciones sin necesidad de recurrir al mercado.
“En las últimas semanas el equipo económico estuvo bajando las tasas de interés, por lo cual es una amenaza creíble que el Tesoro, a costa de convalidar mayor liquidez en la economía, siga con esta política porque tiene los pesos para pagar la deuda”, resumió el economista del Banco Provincia.
El Gobierno ya había usado esta estrategia el año pasado, cuando los fondos recibidos del BCRA fueron depositados en la cuenta del Tesoro en esa entidad, con destino a la cancelación de deuda.
El anuncio del giro podría llegar en un momento de alta actividad en el mercado de deuda. Mañana el Tesoro buscará renovar $7,9 billones, con $8,2 billones disponibles en depósitos en el BCRA, según cálculos de la consultora Outlier.
El menú incluye cinco instrumentos: una nueva Lecap a mediados de junio (S12J6), un nuevo bono Tamar a agosto de 2028 (TMG28), un bono CER (TZXS8), un dollar linked (D30S6) y la primera emisión de un bono dual CER/Tamar al 29 de junio de 2029, que pagará el valor máximo entre el devengamiento o ajuste de cada una de esas variables. La consultora estima que los instrumentos con mayor demanda serán la Lecap corta y, posiblemente, el dual, por su doble cobertura contra inflación y tasa, aunque el vencimiento a 2029 podría restarle interés por parte del mercado.
