El Pro atraviesa una etapa de redefinición. Mientras una parte del partido reclama marcar mayores diferencias con el gobierno de Javier Milei, otro sector impulsa profundizar el entendimiento político con La Libertad Avanza (LLA) de cara a las elecciones de 2027. Cristian Ritondo, presidente del Pro bonaerense y jefe del bloque de diputados, es uno de los principales exponentes de esta última postura.
La discusión sobre las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) aparece como una de las primeras pruebas de ese equilibrio. Ritondo asegura que todavía no hay acuerdo con el Gobierno sobre si derogarlas, suspenderlas o mantenerlas. “Las PASO empujaron a los últimos gobiernos no peronistas, tanto el de Macri como el de Milei”, sostiene en diálogo con LA NACION.
Aunque ratifica que Jorge Macri es el postulante natural de Pro en la Ciudad de Buenos Aires, no descarta un acuerdo con LLA que tenga a Diego Santilli como candidato de unidad. También sostiene que el partido no debe “pintarse de violeta”, reivindica la necesidad de preservar la identidad del macrismo y afirma que Manuel Adorni “le mintió al Presidente”.
- ¿El Gobierno se pintó de amarillo o Pro se tiñó de violeta?
- Ninguna de las dos cosas. Creo que hay dos identidades partidarias que tienen un modelo económico, de relación con el mundo, de ideas de lo que es el progreso, el capitalismo, que coinciden, pero que tienen identidades diferentes. El Gobierno tiene muchos funcionarios que provienen de la experiencia de gestión de la ciudad, provincia y nación de Pro. Creo que los dos mantenemos nuestra propia identidad.
- La incorporación de Diego Santilli al gabinete nacional como jefe de gabinete. ¿Allana el camino de un acuerdo electoral amplio entre Pro y La Libertad Avanza?
- Falta mucho para hablar de elecciones. En la Argentina, si uno toma las últimas elecciones y ve el último proceso presidencial, se da cuenta de que a esta altura del partido, teniendo elecciones, ya en el 2022 Pro estaba repartiendo: quién era el presidente, quién era el gobernador y quiénes eran los ministros. Y hoy hay otro presidente.
Si fuésemos juntos (en la Ciudad) sería mucho más fácil y contundente una victoria.
Con lo cual, falta mucho, ojalá que allane el camino para que todos los que tenemos un pensamiento similar podamos compartir una experiencia política, pero Pro no va a renunciar a ser protagonista en la elección del 2027, ya sea en una alianza o sea de forma individual. Lo ideal es que si hay una alianza electoral, sea lo más amplia posible y que se desarrolle en la mayor cantidad de distritos.
- Y ese posible acuerdo con LLA ¿se podría dar también en la Ciudad de Buenos Aires, con Santilli como el candidato de unidad?
- A ver, yo primero creo que la Ciudad de Buenos Aires tiene un jefe de gobierno que está haciendo transformaciones importantes y que ha manifestado su decisión de continuar, que es Jorge Macri. Con lo cual, me parece que hoy yo hablaría de la posibilidad de reelección de Jorge. Me parecería ideal que fuerzas que comulgamos por una Ciudad que viene con un potencial enorme, que viene creciendo hace 18 años, siga teniendo el mismo encuadre político que la hizo crecer. Pro ha transformado la Ciudad. Los dos gobiernos de Mauricio Macri dieron inicio al principal desarrollo. Los siguió Horacio y hoy Jorge. La lógica es que si fuésemos juntos sería mucho más fácil y más contundente una victoria.
- ¿Y ese mismo esquema podría replicarse en la Provincia de Buenos Aires?
- En la Provincia de Buenos Aires no hay ninguna opción de que vayamos separados todos los que creemos en terminar con el populismo. Porque el populismo hasta en las derrotas sacó 0,8 puntos abajo, 0,3 puntos abajo. Lo que demuestra que hay que juntar una voluntad que no solamente alcanza con LLA y Pro, sino también otras fuerzas, como el radicalismo, que quieren cambiar la lógica de la Provincia de Buenos Aires. Hubo un gran intento del 2015 al 2019, pero que no logró consolidarse.
- El Gobierno plantea una reforma política integral, que incluye una reforma de los partidos políticos y de su financiamiento. Pero el punto nodal es la eliminación de las PASO. ¿Están de acuerdo con derogarlas o suspenderlas?
- No, en un principio yo creo que es una ley que hay que discutirla. Toda ley que cambia reglas electorales en Argentina, y no lo digo yo, sino que lo dice la propia Constitución Nacional, necesita de mayorías especiales y un gran consenso político. Porque lo que cambia es la regla de la vida democrática. Entonces, las PASO tienen cosas buenas y cosas malas, porque de hecho las PASO han permitido o han empujado a aquellos gobiernos no peronistas que ganaron las últimas elecciones, tanto el gobierno de Mauricio Macri como el gobierno de Javier Millei. Entonces, las PASO tienen cosas positivas. ¿Tienen cosas negativas? Tienen costos. Sí, la democracia tiene un costo. Las elecciones tienen un costo.
Las PASO han empujado a aquellos gobiernos no peronistas que ganaron las últimas elecciones, tanto a Mauricio Macri como a Javier Millei.
Tendremos que ver eso. La reformulación que tiene sobre los partidos políticos, en la digitalización, en temas que da la modernidad me parece que están bien. Después tendremos que ver la publicidad y el sistema de financiamiento de la política. Tratar de tener un mix que permita las dos cosas. Lo que no podemos permitir es que la política sea solamente una línea. O sea, solamente aquel que pueda recaudar del privado o pueda pagar su espacio de televisión pueda tener esto. Y después, sin duda, hay que entrar hoy en el mundo digital. Hay que ver cómo funciona la inteligencia artificial porque vemos videos de imitaciones, de voces, de caras y demás, y esto se va perfeccionando. Entonces, me parece que tenemos que abocarnos, no solamente a la discusión de PASO sí o PASO no, sino a toda la reforma política.
- Lo que pasa es que el gobierno lo plantea en estos términos: PASO sí, PASO no. Y el oficialismo es el que transmite que el objetivo principal de la reforma es eliminarlas o, en todo caso, suspenderlas provisoriamente, como pasó en el 2025.
- Todavía nosotros no tenemos acuerdo en eso. No lo hemos acordado con el gobierno. Lo que estoy diciendo ahora fue lo primero que dije cuando presentaron la ley. Me parece que se perdió un tiempo muy bueno que habría servido, como se dice, para masajear la ley, ver la ley. Gran parte de este tema vino en Ley Bases y no pudo aprobarse porque había sido rechazado por la mayoría. Entonces, me parece que esto, más allá del trabajo que hoy está encarando Diego con gobernadores, por lo menos para nosotros tiene una etapa más de discusión que hoy no está saldada.
Las listas colectoras te ordenan lo nacional, pero te quitan gobernabilidad
-El oficialismo evalúa ofrecer a sus aliados, a cambio de la eliminación o suspensión de las PASO, listas colectoras o internas, tanto ejecutivas como legislativas provinciales y municipales, por fuera de la elección nacional. ¿Pro está dispuesto a avalar una reforma en este sentido?
- Mirá, lo primero que me sale es que las colectoras tienen una debilidad de gobernabilidad. No digo que estén mal, porque significa que dos o tres candidatos apoyan un mismo ejecutivo. Puede ser que no estén mal. Eso te ordena lo nacional, en la lista de senadores y en la lista de diputados. Pero hoy un frente partidario que pueda sacar el 60% de los votos, para hacerlo en números redondos, contra el 40% de otros, podría perder y podría tener una cantidad de diputados, pero no va a tener la misma cantidad de diputados si va separado. Entonces, eso te quita gobernabilidad. Entonces, yo creo que, a ver, todos los modelos hay que leerlos, estudiarlos, y ver qué es lo que tenemos para el futuro. Pero los sistemas electorales necesitan consensos. Es una discusión que para mí requiere de un debate un poco más largo que lo que se está proponiendo.
- ¿Mauricio Macri está pensando en ser candidato?
- Nunca me lo ha expresado. Yo creo que Mauricio plantea dos cosas, esencialmente. Primero plantea cuáles son los desafíos del gobierno y de la Argentina, que es todo lo que expresamos en el Próximo Paso (el tour federal que Macri y otros dirigentes plantean como una forma de relanzar a Pro). En el Próximo Paso no hay ningún partido ni ninguna candidatura. Es la expresión de lo que nosotros creemos como partido. Y segundo, que Pro no pierda identidad.
No hay que pintarse de violeta para acompañar ideas que están bien para la Argentina
Y demostrar que desde nuestra identidad podemos seguir aportando igual, que no hay que pintarse de violeta para poder acompañar ideas que están bien para la Argentina. Mauricio no va a hacer nada que permita un triunfo del populismo. Cuando volvemos atrás no es que volvemos atrás cuatro años, volvemos atrás diez años, quince años.
¿Usted cree que Macri debería ser candidato?
- A ver, es una decisión muy personal. Si la idea está reflejada, la decisión es acompañar. O podés crear un modelo distinto y lo representás. Me parece que esa va a ser nuestra discusión. ¿Cuánto a favor es una candidatura propia de Pro al modelo que queremos de país y cuánto termina atentando contra esta idea? Lo que nosotros tenemos que cuidar es esto que el propio Macri dice, que es la construcción de un modelo, de medidas económicas cuyo sacrificio lo vienen haciendo los argentinos. Las medidas las tomó el gobierno, pero el sacrificio lo viene haciendo la gente.
-¿Por qué a Pro, después de tres años de gobierno de Milei, le resulta tan difícil poder definir con nitidez su rol?
- Porque venimos de una interna donde nuestros dos candidatos a presidente se fueron del partido. Vos tenés a Patricia en LLA y a Horacio fuera de Pro. Los dos candidatos borrados. Hoy Diego es jefe de Gabinete y Néstor Grindetti alejado de la política, se ocupa más de Independiente. Entonces, lógicamente, de un Macri que había dejado hacer, retirado prácticamente, diciendo ‘crezcan ustedes’, a un Macri que debe retomar las riendas del partido. Es una discusión que tenemos cotidianamente. Y cuando desglosás el gabinete, tenés que decir a ver quién no viene de la experiencia Pro. Y si vos agarrás segundas líneas, empresas y demás, te vas a encontrar con hombres y mujeres que estuvieron o en la gestión de la ciudad o en la gestión nacional de Mauricio o en la gestión de la Provincia de Buenos Aires de María Eugenia .
Felicitaciones amigo, a fondo con las transformaciones que necesita la
Argentina.
Espalda con espalda, siempre.@diegosantilli 💪🏻 pic.twitter.com/xE46IHkbcc
Con lo cual, todo esto, sin duda, es una discusión. Ahora, la mayoría lo decide la mesa nacional del partido, que son los tres gobernadores quienes tienen mayor responsabilidad, sin duda, y es lo que el bloque de Senadores y el bloque de Diputados hacen constantemente. No hay decisión de los bloques que sea aislada de lo que el partido quiere. Ahí están los que quisieran crear una alternativa más alejada y quienes entendemos que hay que acompañar un modelo. Hay que pensar que en los primeros dos años, sin Pro, habrían sido imposibles los cambios que se hicieron en la Argentina.
- ¿Cuál es su rol dentro de este esquema de ambivalencias dentro del partido?
- Mi rol es ser parlamentario y presidente del partido en la provincia de Buenos Aires. Nosotros tenemos 10 intendentes de real importancia en la provincia de Buenos Aires a los cuales debemos cuidar y ayudar. Y la otra es sostener los cambios que nosotros creemos que están bien para la Argentina, que nos comprometimos porque lo pusimos en la misma plataforma electoral nuestra. Tenemos proyectos presentados que el Gobierno reconoce que los ha retomado. Participamos en el Consejo de Mayo. A mí me tocó ser elegido por la Cámara de Diputados. Es el balance entre lo que el votante nuestro quiere y expresa, y sostener la identidad. Es un trabajo difícil porque no todo es blanco o negro. Tiene que ver con no perder identidad, pero sin debilitar al gobierno. Hubo muchas cosas que el año pasado nosotros no acompañamos porque entendíamos que no era para cambiar leyes, sino para destruir un programa económico. Era sancionar leyes con déficit sin decir de dónde sacar el dinero.
- ¿Qué lectura hace de la decisión de Esteban Bullrich de abandonar el Pro con un fuerte cuestionamiento al rumbo del partido?
- Hay dos cosas que me llaman la atención. Primero, la verdad que le tengo aprecio personal a Esteban, lo quiero mucho, lo respeto mucho, pero me llama la atención porque todo su grupo político hoy está instalado en el gobierno. O sea, no se han quedado en el Pro: están en LLA, como funcionarios del gobierno. Y el segundo tema es que me parece que a veces la inactividad lo hace perder perspectiva del día a día del Pro, de lo que piensan los gobernadores, de lo que piensa el jefe de gobierno, de lo que piensan los legisladores, de lo que piensa el propio Mauricio Macri. Para mí es una lástima, siempre digo por Esteban, por lo que ha trabajado en el Pro y lógicamente, por el sufrimiento y la pelea que está dando.
- Esteban Bullrich, en su carta, habló de una distancia cada vez mayor entre los principios que dice defender el partido y las decisiones que finalmente adopta. Pro construyó su identidad enfrentando al kirchnerismo, no solo por lo económico, sino también por cuestiones institucionales, como por ejemplo la denuncia de hechos de corrupción, la intervención de organismos públicos con fines políticos, la independencia de las instituciones, la libertad de prensa, el acceso a la información pública. ¿Cómo le explica a un votante histórico de Pro que algunas conductas actuales antes eran motivo de una ruptura política y ahora se justifican en nombre de la gobernabilidad?
- Vamos por partes. Yo voy a plantear una diferencia sobre lo que dijiste. El año pasado en el Presupuesto el Gobierno proponía cobrar el IVA a los medios. El bloque que se opuso y dijo que no iba a avalar el Presupuesto si estaba esto fue Pro. El cobro de ese impuesto hacía que algunos medios se hubiesen tenido que retirar del mercado porque no lo podían sostener. Digo solamente para citar un ejemplo de algunas cosas. Cuando fue lo de la sala de periodistas en Casa Rosada, nosotros fuimos claros como partido. Para interpelar, en el caso de un jefe de gabinete o cualquier ministro, cualquier resolución, si no tiene dictamen de comisión, se requiere de una mayoría especial que son los dos tercios de la Cámara.
Todo el grupo político de Esteban Bullrich hoy está instalado en el gobierno.
Que quede claro: teniendo LLA más de 90 diputados eso era imposible de imposibilidad absoluta. Con lo cual, a nosotros lo que nos quedaba era decir, no queremos ir al show del kirchnerismo, pero sí queremos que se trate la interpelación. Y lo que sacamos fue, antes de que sea convocada esa sesión, primero conseguir una informativa, a la cual nosotros dijimos no, informativa no, pedimos que se pongan todas las resoluciones, y antes de la sesión tenía que estar firmado el decreto. Y así sucedió. Y después demostramos que no estaban los votos porque al otro día nosotros votamos y se mostró que había 111 votos que querían la interpelación de Adorni. Y quedó claro, con nombre y apellido de cada uno, cómo se votó. Entonces, era imposible pensar que un día antes iba a haber más que discursos y podría salir algún proyecto. El objetivo de esa sesión era uno solo, que era emplazar las comisiones. Nosotros logramos que la comisión esté citada antes de bajar al recinto. Para nosotros fue un triunfo propio. Tal vez, el error nuestro fue no comunicarlo.
- La diferencia fundamental es que con el emplazamiento se fijaba una fecha de dictamen, en cambio con un acuerdo para abrir la comisión eso no estaba garantizado.
- No, por eso se cambió antes. El día martes antes de la sesión se volvió a cambiar la resolución, con hora y fecha, era el martes a las 15 horas. Y esto no fue una decisión del bloque, fue una decisión de la mesa nacional del partido. El votante nuestro lo que no quiere es que nos peguemos al show del kirchnerismo.
- Patricia Bullrich marcó diferencias públicas con Javier Millei, especialmente sobre Adorni, ¿Cree que a Pro le faltó expresar más enfáticamente las diferencias cuando no estuvo de acuerdo con el gobierno?
- Mirá, estuvimos clarísimos en todos los comunicados que hicimos. En marzo con Luis Novaresio dije, cuando Adorni subió al avión presidencial con su mujer, que tenía que explicar todo. Después, siempre dijimos que a los funcionarios del gobierno los pone y los saca el Presidente. Punto.
A los funcionarios del gobierno los pone y los saca el Presidente
Después nos expresamos con comunicados de prensa que en general salen en redes sociales y en la expresión de cada uno de nosotros.
- ¿Cómo cree que hubiese manejado Pro el caso Adorni?
- Siempre con el diario del lunes. Yo creo que habría presentado la renuncia antes.
- La justicia confirmó que Adorni usó tarjetas de sus empleados para comprar bienes personales. ¿Qué evaluación política hace de esto?
- La verdad no sé qué grado de confianza puede tener con gente que trabaja él. La verdad que es raro. En estas cosas tenés que recoger todo, presentarlo ante la justicia y declarar todo. Porque es hasta por el bien de él. No es por una cuestión de terceros.
- ¿Cambió el caso Adorni la relación entre Pro y el gobierno?
- Yo creo que hubo posiciones nuestras, comunicados nuestros que a algunos del gobierno no les gustaron. Por supuesto, nosotros lo único que hacíamos era una cuestión que tenía que ver básicamente con una cuestión de sentido común. Uno puede entender y respetar la decisión del Presidente o de un gobierno de que por relación, por confianza y demás, crea... Pero yo lo que creo es que Adorni le mintió al presidente. Es un tema que ya está. Tendrá que contestar todo lo que tiene que contestar en la Justicia. Y para mí, el gobierno recuperó la posibilidad de tener una agenda parlamentaria de cambio y de discutir otras cosas.
- A fines de 2024, una investigación periodística reveló su vínculo con una estructura de sociedades offshore en Miami. Usted negó cualquier irregularidad. Y desde entonces, la causa judicial tuvo muy pocos avances.
- No, tiene todos los avances de todo lo que he presentado yo, más todas las cosas que requirió. Yo he presentado mis declaraciones patrimoniales como la Justicia lo pide, que es con el 816, que es una resolución del Consejo Profesional, donde todos mis movimientos patrimoniales, de mi empresa y de mi familia, están demostrados por un auditor.
El que quisiera que la causa tuviera una resolución más rápida, sin duda, soy yo.
He presentado todo desde el 2012 hasta la fecha, con todo lo que cuesta juntar todos los papeles, con el 816 del Consejo Profesional, que es el que está aprobado por la Corte para todos los movimientos patrimoniales. Yo tengo declarado todo lo que hay que tener declarado en la Argentina. Lamentablemente, estas causas no tienen la resolución tan rápida como uno quisiera. El que quisiera que tuviera una resolución mucho más rápida, sin duda, soy yo.
- Usted dijo que Pro va a ser protagonista en la elección de 2027. Si decide competir con Milei, ¿Cuál es hoy la razón para votar a Pro y no directamente a La Libertad Avanza?
- Falta mucho para la elección. Lógicamente, este año todavía tenemos muchos desafíos parlamentarios, tendremos desafíos electorales el año que viene. Hoy hay que trabajar para poner a la Argentina por delante, no a los desafíos electorales. Hay un proceso en la Argentina que nosotros hemos decidido acompañar desde el primer momento.
