El chofer de una aplicación que une a conductores y pasajeros llegó puntual a la esquina de Virreyes, en San Fernando, donde lo esperaban dos jóvenes. El viaje, supuestamente, debía terminar en el hospital de Boulogne, en San Isidro. Cuando llegaron a destino, los pasajeros pidieron continuar unas cuadras más. Todo era una puesta en escena. De pronto, uno de los muchachos apoyó en la nuca del conductor un objeto metálico y el otro lo golpeó. Le exigieron todas sus pertenencias y lo obligaron a sentarse del lado del acompañante, donde fue maniatado con el cable de un cargador de un teléfono celular. Pero el plan criminal quedó abortado a las pocas cuadras cuando los ladrones chocaron contra otro auto. Los delincuentes escaparon y dejaron abandonada a la víctima. No lo sabían, pero cometieron un error que 20 días después los llevó tras las rejas.
El error que llevó a los ladrones a la cárcel fue un teléfono celular que dejaron olvidado en el asiento trasero de Citroën C4 que habían intentado robar, informaron a LA NACION fuentes del Ministerio de Seguridad bonaerense.
Además, la huida de los ladrones tras el choque, quedó grabada por una cámara de seguridad de la Municipalidad de San Isidro, que registró el choque y el momento en que los ladrones dejaron abandonada el auto.
La investigación comenzó el 1° de este mes, cuando personal policial llegó a la esquina de Boulogne donde ocurrió el choque. En el lugar se encontró con la víctima maniatada, quien relató todo lo sucedido desde que comenzó el viaje, en Virreyes, San Fernando.
El caso quedó a cargo de la fiscal María Paula Hertrig, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Boulogne, quien le dio intervención a detectives de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) San Isidro de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
“Al escapar, los ladrones dejaron abandonada a la víctima, que fue encontrada maniatada. Uno de los delincuentes dejó abandonado su teléfono celular, que fue la clave para orientar la investigación”, dijo una fuente del caso.
Fue así que al analizar la información obtenida en el teléfono celular secuestrado se logró determinar que los sospechosos vivían en la denominada villa Hall, de San Fernando.
La Justicia ordenó una serie de allanamientos donde ayer se logró detener a uno de los sospechosos. Además, se determinó que su cómplice estaba preso en la comisaría 6a. de Tigre por un robo ocurrido tras el asalto al chofer de la aplicación de viajes.
En los procedimientos se secuestró la ropa utilizada por los delincuentes en el robo. Uno de los ladrones tiene antecedentes por un homicidio en grado de tentativa, dijeron fuentes del caso.
