Masacre en Florencio Varela. Mientras se prepara la extradición de “Pequeño J” desde Perú, dictaron la falta de mérito de otro imputado por el triple crimen

La Justicia federal dictó la falta de mérito del peruano Joseph Freyser Cubas Zavaleta, conocido como “Señor J”, como partícipe del triple crimen de Florencio Varela. Con esto, seguirá ligado a la investigación, en la que quedó implicado en octubre pasado, cuando un testigo de identidad reservada lo señaló como el presunto autor intelectual de los homicidios de Lara Morena Gutiérrez, Brenda del Castillo y Morena Verri, ocurrido el 19 de septiembre del año pasado.

Es la novedad más reciente de un expediente que pronto debería tomar un nuevo impulso, una vez que Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, sea remitido desde Lima hacia la Argentina para que responda por el delito de privación ilegal de la libertad coactiva agravada reiterada y homicidio agravado reiterado.

La Justicia de Perú ya dio por concluido el proceso de extradición de Valverde Victoriano, requerido por la Justicia de nuestro país, por lo que solo resta que ambos gobiernos ajusten los detalles logísticos para hacer efectivo el traslado por vía aérea.

La Justicia federal de Morón resolvió que las pruebas recolectadas hasta el momento no son suficientes para mantener al “Señor J” en prisión preventiva, aunque eso no representa que quede excluido de la investigación.

Según publicó la agencia Noticias Argentinas, no se pudo situar categóricamente a Cubas Zavaleta en la escena del triple crimen o en su preparación. No obstante, se admitió que eso podría cambiar si surgen indicios incriminatorios al cabo de los peritajes técnicos y cruces de llamadas telefónicas cuyos resultados aún están pendientes.

Por otra parte, al momento de su detención, en octubre pasado, el “Señor J” ya estaba preso, pero en el edificio del Cuerpo de Policía Montada de la Policía Federal Argentina, en la avenida Figueroa Alcorta y Cavia, detenido en el marco de un proceso de extradición solicitado por la Justicia de Perú, donde Cubas Zavaleta es procurado por tráfico de drogas. Según la investigación en aquel país, sería integrante de la organización narco criminal conocida como Los Pulpos, que opera principalmente en la ciudad de Trujillo.

La querella, que representa a las familias de Brenda y Morena, de 20 años, y Lara, de 15, se mostró disconforme con la decisión del Juzgado de Garantías de La Matanza y adelantó que apelará la resolución, ya que consideran que existen indicios serios que vinculan al “Señor J” con la logística del ataque.

“A Cubas Zavaleta se le imputa el haber captado mediante amenaza de muerte a una joven con el fin de que acepte transportar alrededor de cinco kilos de cocaína a España”, dijeron oportunamente fuentes consultadas por LA NACION a propósito del rol que habría tenido el “Señor J” en la trama criminal.

Su vinculación con el triple crimen sucedió a partir de la declaración de una testigo de identidad reservada.

“Durante el allanamiento, personal de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) La Matanza de la policía bonaerense secuestró un cuaderno con tapa verde con anotaciones, 11 papeletas donde estaban registrados números telefónicos, copias del libro de guardia, libro de registro de visitas y libro de pertenencias. Ahora todo será material de análisis y se intentará corroborar lo dicho por la testigo”, dijeron fuentes del caso.

La testigo sostuvo, según los voceros consultados, que los sospechosos detenidos hasta el momento por el triple crimen son personas que están bajo el mando de Cubas Zavaleta, quien habría ordenado el triple crimen desde su lugar de detención.

“La declarante dijo que el sindicado narco, además de tener un teléfono celular, contaría con una libreta de verde en donde tendría anotados datos que probarían su participación intelectual en el crimen”, dijeron fuentes judiciales. Se trataría del cuaderno secuestrado en la celda que ocupaba el “Señor J” en Cavia.

Detectives de la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones del Departamento Interpol habían detenido a Cubas Zavaleta el 27 de agosto pasado en Lanús, en cumplimiento de una orden de captura emitida por la Justicia de Perú por “tráfico ilícito” de drogas.

Tres semanas después de su detención se produjo el conmocionante triple crimen. La hipótesis sobre la cual trabajó la fiscalía es que las tres chicas fueron conducidas bajo engaño a una finca de Florencio Varela de la cual ya no saldrían con vida. El móvil habría sido una eventual venganza por el presunto robo de droga a uno de los cabecillas de una banda narco. La represalia habría sido ordenada por “Pequeño J”, integrante de una banda cuyo cabecilla sería el “Señor J”, según el testimonio de aquella testigo de identidad reservada.

En oportunidad de solicitar la prisión preventiva de los primeros ocho sospechosos arrestados por el triple crimen, los fiscales de La Matanza Adrián Arribas, Claudio Fornaro y Diego Rulli sostuvieron que “entre las 22 del 6 de septiembre pasado y las 21.30 del 19 del mismo mes, en lugar indeterminado, presumiblemente varias personas organizadas mediante un previo plan común acordaron la sustracción de varios kilos de sustancias ilícitas (provenientes del tráfico de drogas y destinadas a la venta al menudeo en Florencio Varela) a una organización de estructura celular con clara estabilidad y permanencia en el mercado del narcotráfico" integrada, entre otros, por el “Pequeño J”.

Los autores del robo de la droga habrían sido allegados a las víctimas del triple crimen, según explicaron Arribas, Fornaro y Rulli.

“Por medio de maniobras de engaño y ardides −aprovechándose de su especial condición de vulnerabilidad−, integrantes de la organización narcocriminal lograron establecer un vínculo de confianza con Lara, Morena y Brenda por lo que el 19 de septiembre, a las 21.29, en las inmediaciones de la Quila y El Tiburón, en Ciudad Evita, La Matanza, consiguieron que las chicas subieran a una camioneta Chevrolet Tracker blanca en la que viajaban al menos tres personas. En el vehículo fueron trasladadas a una casa de Florencio Varela , donde supuestamente se realizaba una supuesta fiesta”, expresaron los investigadores judiciales al fundar la solicitud.

Según se afirmó en el dictamen: “Tras ingresar en la casa, los agresores les hicieron saber a las chicas sus verdaderas intenciones −la recuperación de la droga presumiblemente sustraída−, por lo que retuvieron a las víctimas en contra de su voluntad, privándolas de esta manera ilegalmente de su libertad, obligándolas a permanecer en el lugar, para lo cual fueron maniatadas y amordazadas”.

Y concluyeron: “En el referido contexto situacional y estando las víctimas en un completo estado de indefensión, es que al menos todos los antes nombrados, actuando de común acuerdo conforme a una convergencia intencional, delineada, planificada y previamente establecida, obrando de modo seguro, a traición y sin posibilidad de defensa, es que con claras intenciones de causar la muerte de las mismas para ocultar el hecho delictivo cometido previamente, y mediante el empleo de golpes de puño, patadas, como así con la utilización de elementos filo punzo cortantes comenzaron a lesionar a las víctimas de manera tal que previo a llegar al designio criminal final con su accionar aumentaron de forma deliberada e inhumana el sufrimiento de las jóvenes, provocándoles lesiones agónicas (amputaciones y luxofracturas, entre otras) que indefectiblemente las fueron llevando a la muerte”.



Fuente: https://www.lanacion.com.ar/seguridad/masacre-en-florencio-varela-mientras-se-prepara-la-extradicion-de-pequeno-j-desde-peru-liberaron-a-nid26042026/

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