Una niña de seis años murió luego de sufrir un fuerte golpe en la cabeza en el patio de un colegio en Rosario.
El episodio ocurrió el pasado viernes en la Escuela N° 117 Islas Malvinas, cuando la alumna de primer grado, según las primeras reconstrucciones del hecho, tropezó con sus cordones desatados mientras jugaba durante el recreo e impactó de forma violenta contra un banco de cemento.
Tras el accidente, fue trasladada de urgencia al Hospital de Niños Víctor J. Vilela, donde ingresó en estado crítico y falleció poco después debido a la gravedad de la lesión.
El colegio suspendió este lunes las clases. “Familias, el lunes la escuela permanecerá cerrada por duelo”, detallaba un cartel exhibido en la puerta de la institución, según informó La Capital.
“En este momento, de tanto dolor, toda la institución acompaña a su familia, abrazándolos con fuerza ante tan irreparable pérdida. Como comunidad educativa, también acompañamos a sus compañeros y docentes”, manifestaba otro cartel.
En su cuenta de Instagram el establecimiento educativo precisó que volverá abrir sus puertas este martes:
“Nos unimos en el pensamiento común de respeto y consuelo. Retomaremos nuestras actividades el día martes 28, brindando el espacio necesario para el acompañamiento y la contención de nuestros niños y niñas”, aclaró.
Y expresó: “Agradecemos la comprensión y el respeto ante esta dolorosa circunstancia. Nos unimos en el cariño y en el recuerdo de Luna”.
La familia de luto y con receloTras la muerte de la niña, su familia contó cómo se enteró del accidente.
“Pasé por casa, agarré una toalla y una remera, porque supuestamente era leve y cuando me acerqué a la escuela veo a la ambulancia y la camilla. No se trataba de un golpecito, como me dijeron”, contó Ricardo Miqueo, el padre de Luna, en diálogo con la emisora LT8.
Asimismo, planteó sus dudas sobre la reconstrucción del hecho por parte de la escuela y de la policía. “Decía que se pisó los cordones, pero cuando yo la levanté a mi hija del piso de la dirección tenía las zapatillas atadas tal cual estaban cuando salió de mi casa”.
Y agregó: “Dicen que escucharon que Luna gritó muy fuerte y se acercaron. Te da impotencia que mientan y le echen la culpa a la nena”, apuntó.
