Por qué recomiendan licuar cáscaras de zanahoria y bicarbonato

En la búsqueda constante de soluciones prácticas, económicas y, sobre todo, ecológicas para las tareas del hogar, un método poco convencional, pero altamente efectivo ganó terreno: la combinación de cáscara de zanahoria licuada con bicarbonato de sodio. Esta preparación casera se presenta como una alternativa versátil para la limpieza y aprovecha residuos que usualmente terminarían en la basura, por lo que minimiza la dependencia de productos industriales agresivos.

La creciente popularidad de esta mezcla se debe a la sinergia de sus componentes. Por un lado, la cáscara de zanahoria aporta su fibra y rugosidad natural, la cual, una vez procesada, ofrece un leve efecto abrasivo. Por otro lado, el bicarbonato de sodio, reconocido por su capacidad para neutralizar olores y limpiar sin dañar superficies, potencia este efecto. El resultado es una pasta homogénea y fácil de aplicar, ideal para diversas aplicaciones en el día a día doméstico, según experiencias compartidas por usuarios en redes sociales como TikTok e Instagram, así como en guías prácticas y tutoriales.

Uno de los beneficios más destacados de esta pasta es su eficacia en la limpieza de ollas y sartenes. Actúa como una especie de lija suave que permite remover restos de comida y grasa adherida sin rayar las superficies. Su capacidad abrasiva natural es valorada por quienes buscan preservar sus utensilios de cocina. De manera similar, se aplica en mesadas y piletas, ya que funciona como un aliado para despegar manchas y devolver el brillo a superficies de acero inoxidable o bachas enlozadas, transformándose en una opción ideal para la higiene cotidiana en la cocina.

Además de su función abrasiva, la mezcla demuestra ser muy útil para neutralizar olores. Es eficaz en tablas de cortar, tanto de madera como de plástico, donde ayuda a eliminar residuos y olores impregnados de alimentos. También puede frotarse en recipientes, tuppers o frascos para disipar olores persistentes. La zanahoria, con su aroma tenue y natural, junto al bicarbonato que actúa directamente sobre las moléculas responsables del mal olor, ofrece una solución sencilla y accesible para este problema común.

La limpieza de azulejos es otra área donde esta preparación casera muestra sus beneficios. Puede emplearse con una esponja para remover grasa y suciedad ligera acumulada en las paredes de cocinas o baños, con el objetivo de dejar las superficies más limpias y frescas. Esta versatilidad para distintas superficies, desde metales hasta cerámicas, subraya su potencial como limpiador multiuso natural.

La preparación de esta mezcla es notablemente simple y refuerza su perfil de beneficio. Requiere lavar bien las zanahorias, pelarlas y colocar las cáscaras limpias en una licuadora. Luego, se añade una cucharada de bicarbonato de sodio y un chorrito de agua para facilitar el licuado. El objetivo es procesar hasta obtener una pasta homogénea y firme. Es importante conservar la pasta en la heladera, dado que, al ser una preparación casera, su duración es limitada.

No obstante, la utilización de esta pasta requiere ciertas precauciones para maximizar sus beneficios y evitar daños. De acuerdo con guías de mantenimiento profesional, como las de la National Kitchen & Bath Association, el bicarbonato debe usarse con cautela en superficies brillantes como el vidrio, el acero pulido o las cerámicas esmaltadas, ya que, si bien es un abrasivo suave, su uso frecuente podría opacar el brillo original. Tampoco se recomienda aplicarla en maderas sin tratar o materiales porosos, donde los restos de la mezcla pueden dejar manchas blancas. En el caso de piedras selladas, el contacto continuo con el bicarbonato podría desgastar la protección.

Para garantizar una limpieza efectiva y segura, se recomienda enjuagar siempre las superficies con un trapo húmedo al finalizar para evitar residuos pegajosos que atraigan más suciedad. Asimismo, es fundamental realizar una prueba en un rincón poco visible antes de aplicar la mezcla en toda la superficie, a fin de observar cómo reacciona el material. Finalmente, cabe destacar que, si bien es una excelente opción para limpiezas ligeras, esta preparación no reemplaza a los productos profesionales cuando se necesita una desinfección profunda, como después de manipular carne cruda.

La principal razón de su recomendación radica en su bajo costo y su enfoque sustentable. Reutilizar las cáscaras que normalmente se desechan contribuye a reducir los residuos orgánicos y, al mismo tiempo, permite reemplazar productos de limpieza convencionales, lo que fomenta un consumo consciente y prácticas de reaprovechamiento en el hogar.



Fuente: https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/en-las-redes/por-que-recomiendan-licuar-cascaras-de-zanahoria-y-bicarbonato-nid21012026/

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