Una fiesta clandestina en la pileta de una casa en el barrio La Florida, de Zárate, terminó en un violento episodio en la madrugada del lunes: se produjo un tiroteo entre dos personas que tuvieron un cruce y una joven resultó gravemente herida. La víctima fue internada y operada luego de que un balazo le impactara en el fémur de la pierna izquierda y se lo fracturara. De momento, tanto el tirador que le disparó a la chica como el otro atacante se encuentran prófugos de la policía.
Según informó LN+, la joven afectada fue identificada como Agustina Álvarez y tiene 17 años, mientras que el tirador está prófugo y se estima que es un joven de 19 años llamado Julio Ezequiel Prieto. Una cámara de una casa cercana al lugar del episodio filmó al sospechoso retirándose de la fiesta caminando, encapuchado con un buzo gris. La policía realizó varios allanamientos para dar con su paradero, pero por el momento no pudieron localizarlo.
Además del tirador, la policía busca al otro atacante. Según relataron testigos de la secuencia, se trataría de dos personas que habían tenido un cruce antes de la fiesta y luego asistieron al evento armados. Además, aseguran que hubo alrededor de 10 balazos en total.
🔹 Buscan a un joven que ingresó a una quinta en Zárate y baleó a una adolescente
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El programa Telefe Noticias dijo que Álvarez había terminado hace poco tiempo un curso para ser modelo y había empezado a trabajar de eso, pero con la lesión que sufrió no se sabe si va a poder retomarlo, al menos a corto plazo. A su vez, otras dos personas también fueron heridas de bala, aunque se encuentran fuera de peligro.
Maximiliano, el padre de Álvarez expresó al medio desde el Sanatorio Dupuytren, en el que se encuentra su hija: “Ahora podemos decir que mi hija está, dentro de todo, bien, pero hasta esta mañana no sabíamos porque tenía alojada la bala en el fémur. Era un peligro porque estaba a un centímetro de cada arteria. Gracias a Dios se está recuperando, aunque muy lentamente. Ahora va a tener una operación más, en la que le van a poner un platino en la pierna para que haga el lugar del hueso que ya no está”.
También señaló que la joven se encuentra afectada psicológicamente tras el violento episodio e indicó: “De ánimo está destrozada y asustada. Cuando pasa la ambulancia y se escuchan gritos se tapa porque no quiere ver”.
Un hecho similar ocurrió tres meses atrás, cuando Melody, una joven de 14 años, fue asesinada en Bernal durante una fiesta clandestina. La víctima fatal había tenido una discusión con otra chica y luego se le acercaron unos jóvenes armados y le dispararon. “Yo lo conozco y a su mamá. Él era amigo de mi hija. Andaba siempre por el barrio. No sé si se entregó, pero fue detenido”, declaró la madre de la víctima.
