Disparos, tensión y un barrio casi militarizado por el sepelio del amigo de Morena Rial que murió en una comisaría

CÓRDOBA.- Una zona del barrio Bajo Pueyrredón está “militarizada” después de los incidentes de ayer entre la policía y grupos de gente armada en el que tres agentes resultaron heridos y hubo siete detenidos. Los enfrentamientos comenzaron anoche y el despliegue uniformado se mantiene hasta ahora, en coincidencia con el sepelio de Tomás Orihuela, el joven que apareció ahorcado en una celda.

Orihuela había sido arrestado pocas horas antes y permaneció alojado en la seccional hasta que, según las autoridades, fue encontrado en estado crítico con un buzo ajustado en torno a su cuello.

Según la versión oficial inicial, el joven presentaba signos de ahorcamiento, aunque su familia y allegados denunciaron responsabilidades policiales y exigieron el esclarecimiento del caso. La autopsia reveló que no había sufrido golpes, algo que debió haberse advertido si, por caso, se hubiera resistido a una agresión en su lugar de encierro.

El episodio generó una fuerte reacción en el barrio, donde familiares y amigos se movilizaron para pedir justicia. La protesta, que en principio tenía un carácter de reclamo, derivó en una escalada de violencia. Los vecinos destacaron que quienes realizaron disparos contra la policía son “delincuentes” y no la generalidad de los habitantes del lugar.

En ese contexto se produjo el enfrentamiento que dejó a tres policías heridos y siete detenidos. Durante los disturbios hubo tiros. Comenzó a la tarde, a metros de una escuela, en la zona adyacente a la Ruta 19 y en calles internas del barrio, donde se desplegó un importante operativo con participación de fuerzas especiales como el ETER y la Guardia de Infantería.

La investigación la lleva adelante el fiscal Raúl Garzón, quien advirtió que la ley autoriza “el uso de la fuerza proporcionada”. Al respecto, señaló: "Que sepa quien dispara un arma de fuego que puede perder la vida”.

El fiscal enfatizó el “profesionalismo elevado” de los efectivos que actuaron en el sector en conflicto, y explicó que, a pesar de haber recibido disparos, la instrucción que cumplían fue la de salvaguardar las vidas propias, de terceros y de los propios agresores.

La Policía Judicial secuestró al menos “diez vainas servidas" de proyectiles de alto calibre, que serán peritadas para intentar identificar las armas utilizadas contra los efectivos de la fuerza.

“Se está tratando de individualizar a los autores de los disparos. Estas personas han tenido la osadía de salir y disparar a plena luz del día contra la autoridad policial y los ciudadanos”, dijo Garzón.

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En tanto, el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, sostuvo: “No vamos a retroceder ni un centímetro con estos delincuentes y no vamos a parar hasta que vayan a la cárcel y paguen por lo que han hecho”.

Sepelio

En ese contexto de extrema tensión, este jueves partió el cortejo fúnebre de Orihuela. Hubo lágrimas, gritos, abrazos y el sonido constante de los escapes y los motores de motos. La madre del joven pidió expresamente que no hubiese nuevos incidentes.

"ME ARRANCARON UN PEDAZO DE MI CORAZÓN" 💔

Los restos de Tomás Orihuela, el chico de 19 años que murió en una comisaría de Córdoba, fueron despedidos este jueves por sus familiares, amigos y vecinos de barrio Bajo Pueyrredón.
Su mamá expresó su dolor. pic.twitter.com/e7easasTYY

— Cadena 3 Argentina (@Cadena3Com) April 30, 2026

“Por el amor de Dios les pido que no hagan quilombo, que lo despidamos como tiene que ser. Por favor, no hagan más quilombo para que yo pueda defender a mi hijo. Me arrancaron un pedazo de mi corazón, quiero que me dejen vivir en paz”, pidió la mujer. Quienes la acompañaron usaron remeras blancas con un pedido de “justicia para esclarecer” cómo murió Orihuela.

El joven de 19 años era amigo de Morena Rial, que usó sus redes sociales para manifestar su dolor, a la vez que prometió hacer justicia por él. “Te vamos a extrañar, papá. Te quiero muchísimo. Que descanses en paz. Te merecés el cielo entero. Algún día nos volveremos a encontrar. Nos dejaste hechos mierda”.

Agregó: “Gracias por haberme defendido siempre sin pensarlo. Sin dudarlo siempre estuviste para mí. Volá alto, amigo”. Y subrayó: “Vamos a hacer justicia. Te lo prometo. No voy a estar tranquila hasta que pague uno por uno tu muerte. Promesa”.

En toda la zona se mantuvo el operativo preventivo especial. La muerte de Orihuela sigue bajo investigación. El fiscal Andrés Godoy ordenó la intervención de la Dirección de Investigaciones Operativas de la Policía Judicial. Se realizarán peritajes de los celulares de los policías que estaban de guardia al momento del hecho.

Orihuela, de 19 años, había estado cuatro meses preso en la cárcel de Bouwer, acusado de integrar una banda que robaba celulares; acordó un juicio abreviado y quedó en libertad condicional.

El jueves pasado fue detenido en un operativo en Bajo Pueyrredón por un pedido de captura de Entre Ríos. Quedó en libertad al día siguiente, al comprobarse que ese pedido había caducado. El sábado otra vez lo apresaron. Ya no saldría con vida de la comisaría.



Fuente: https://www.lanacion.com.ar/seguridad/disparos-tension-y-un-barrio-casi-militarizado-por-el-sepelio-del-amigo-de-morena-rial-que-murio-en-nid30042026/

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