Desde su debut en la pantalla de Telefe, Gran Hermano Generación Dorada no deja de instalarse en la conversación pública por sus escándalos y estrategias dentro de la casa, aunque en las últimas horas el foco se trasladó al afuera. Todo se desató a partir de un comentario que lanzó Eliana Guercio en A la Barbarossa, el ciclo matutino que conduce Georgina Barbarossa, donde se refirió de forma polémica a la participante Yisela “Yipio” Pintos, lo que generó una ola de repercusiones.
El cruce se dio en medio de una comparación entre la situación de Yisela “Yipio” Pintos y el reciente episodio que tuvo como protagonista a Carmiña Masi, la participante paraguaya que fue expulsada del reality tras realizar comentarios racistas contra Jennifer Mavinga. El debate tomó fuerza en el estudio con la visita de Martín, uno de los últimos eliminados, quien puso el tema sobre la mesa al preguntarse por la posibilidad de que Carmiña regrese en el repechaje previsto para mayo: “La echaron por discriminación. ¿Ustedes creen que la gente quiere ver a una discriminadora dentro de la casa?”.
Fue entonces cuando Eliana Guercio no dudó en dar su opinión y apuntó directamente contra otra de las participantes del reality: “Sí, mirá lo que hace Yipio, que es una insultadora serial”, lanzó, en referencia a la jugadora uruguaya, que logró continuar en competencia tras imponerse a Brian Sarmiento en la gala de eliminación del lunes.
Las declaraciones de la panelista no pasaron desapercibidas dentro del estudio. Mariana Brey intervino para sumar su mirada y sostuvo: “Yipio estaría re cancelada y tal vez podría estar afuera por cosas que dijo”. Sin embargo, Guercio redobló la apuesta y profundizó su postura con una frase que rápidamente generó repercusión: “Si Carmiña pesara lo que pesa Yipio no pasaba nada. Es la verdad. El insulto, la ironía…”.
Como era de esperarse, la polémica no tardó en trasladarse a las redes sociales, donde el entorno de Yipio salió a responder con dureza. Por su parte, Mathias Centurión, pareja de la participante uruguaya, cuestionó los dichos con un mensaje contundente: “Qué fácil es hablar del cuerpo ajeno desde un sillón y con un micrófono. Criticar el juego suma, opinar del cuerpo atrasa. Disfrazar la discriminación de ‘opinión’ ya no va más. No es contenido, es una falta de respeto, y el respeto no depende del rating, depende de la calidad humana. Hay cosas que hablan más de quien las dice que de quien las recibe”.
