ASUNCION.- El amplio teatro San José de Flores, parte del extenso complejo del Banco Central de Paraguay, con capacidad para unas 800 personas, explotó en aplausos después del mediodía. El motivo era que se acababa de firmar, después de 26 largos años de idas y vueltas, marchas y contramarchas, el acuerdo de asociación entre la Unión Europea y el Mercosur, que al entrar en funcionamiento creará el área de libre comercio más grande del mundo, con 720 millones de personas.
El presidente Javier Milei, sentado en primera fila, fue uno de los testigos de honor de la firma, que la formalizaron los cancilleres del Mercosur y los líderes de la Unión Europea.
Milei estuvo junto a sus par de Uruguay, Yamandú Orsi, y el presidente anfitrión, Santiago Peña, mientras que por la Unión Europea firmaron la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el titular del Consejo de Europa, António Costa.
También llegaron a Asunción, que amaneció nublada y calurosa, los presidentes de Bolivia, Rodrigo Paz y Panamá, José Mulino, ambos países en distintas etapas de incorporación al bloque sudamericano.
Faltó, como se esperaba, el presidente de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, que quería firmar el acuerdo el 20 de diciembre pasado, en la cumbre de presidentes del Mercosur, realizada en Foz de Iguazú, pero se demoró. Da Silva armó un acto aparte en Río de Janeiro, el viernes, que despertó malestar en la Casa Rosada.
El anfitrión Peña fue quien arrancó con los discursos. Luego de saludar a su “amigo” Milei y al resto de los presentes, envió un sugestivo “saludo a la distancia” a Lula, y afirmó: “estoy seguro nos está siguiendo por televisión”. Milei lo escuchaba silencioso, sin conversar con su par uruguayo, que aprovechaba para acomodar sus papeles. En otro párrafo, Peña volvió a referirse a Lula, “lastimosamente ausente, sin el cual no hubiésemos llegado aquí, el presidente de Brasil”, dijo. Hubo aplausos, pero Milei no se sumó.
“Estamos ante un día largamente esperado por nuestros pueblos (…) el camino del diálogo es el único camino”, afirmó el mandatario paraguayo, durante la ceremonia.
La siguió Von der Leyen, que definió como un “honor” estar en “este lugar, que carga historia”. La dirigente europea afirmó que “Sudamérica elige integración, envía un fuerte mensaje al mundo, beneficios para nuestra gente y nuestros negocios”. Repasó los beneficios económicos del acuerdo, la necesidad de “proteger nuestra casa”, y citó al escritor Augusto Roa Bastos, antes de afirmar que “compartimos cultura, valores”.
A su turno, Milei calificó de “queridísmo” a Peña, y dejó para el final, de acuerdo al protocolo, al canciller Vieira. Expresó un reconocimiento al liderazgo europeo, y en especial a su “amiga”, la presidenta italiana, Giorgia Meloni, “fundamental”. “El encierro y el proteccionismo son los máximos responsables del estancamiento crecimiento de la pobreza”, afirmó Milei.
Invitó al resto del bloque a ir “más allá”, y enumeró otras negociaciones, además del acuerdo bilateral con Estados Unidos. Y al referirse a Venezuela, elogió las “acciones de Estados Unidos que derivaron en la captura del narcoterrorista y criminal Nicolás Maduro”. Prometió enviar al Congreso el proyecto de ratificación del acuerdo Mercosur- UE, “en los próximos días”.
Milei había llegado a las cuatro de la mañana al Aeroparque Metropolitano tras su participación en el festival de doma y folklor de Jesús María, dónde incluso compartió escenario con el Chaqueño Palavecino. Volvió a volar pasadas las 9.30, acompañado por el canciller Pablo Quirno, rumbo a Asunción en un avión de la Fuerza Aérea.
En el aeropuerto lo esperaba el embajador en Paraguay, Guillermo Nielsen. Poco antes de Milei, de un avión de bandera brasileña bajaron el canciller Mauro Vieira, representante del presidente Luis Inácio Lula da Silva, y la presidenta de la comisión europea, Ursula von der Leyen. Se trató de una cortesía más de Lula para con la jefa de la diplomacia europea, que un día antes de la firma en Asunción llego a Río de Janeiro.
El Presidente arribó a las 12.15 a la sede de la firma. Sonriente, se estrechó en un prolongado abrazo y diálogo posterior con el presidente Peña, quien lo acompañó dentro del salón.
Uno a uno, los invitados fueron llegando a la sede del Banco Central, en el mismo teatro en el que, el 26 de marzo de 1991, se firmara el tratado de Asunción, que dio inicio al Mercosur, y que por Argentina firmara el entonces presidente Carlos Menem, admirado por Milei, quien a poco de llegar a Balcarce 50 sumó su busto al salón de los Bustos de la Casa Rosada.
Al acuerdo lo habían buscado Fernando de la Rúa y Mauricio Macri, tanto como los distintos gobiernos de signo peronista y kirchnerista. Pero recién fue posible en el inicio de 2026.
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