CIUDAD DE MÉXICO.- Con 400 empleados y la posibilidad de producir 900.000 comprimidos por hora, la Argentina cuenta con la fábrica de comprimidos más grande de Sudamérica y una de las tres más importantes del mundo. Allí se realizan productos farmacéuticos de venta libre de Bayer, en un centro inaugurado en 1999 (en 2005 se amplió con la compra de otro predio).
¿Habrá más inversiones próximamente? Philip Glaser, presidente de Pharma ConoSur de la compañía, rol que ocupa desde noviembre de 2024, ve muy positiva la nueva resolución sobre los criterios de patentabilidad y asegura que “ahora se genera la posibilidad de traer más inversiones a la Argentina en términos de producción local e investigación porque se van a respetar las patentes”. Antes de la publicación de esta resolución, el pasado 18 de marzo, aunque ya había un compromiso de la Argentina frente a Estados Unidos para ponerse a tono con los estándares internacionales, la historia era otra. Los problemas de patentes y de propiedad intelectual en la Argentina eran, desde hace tiempo, un palo en la rueda para las inversiones de las multinacionales del sector.
El ejecutivo, que actualmente vive en la Argentina, estudió Administración de Empresas en San Pablo y se unió a la compañía en 2007. A partir de allí pasó por diferentes cargos estratégicos. En un castellano fluido, pero con marcado acento portugués, el brasileño dijo, en una entrevista con LA NACION, que “como miembro ejecutivo de la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (Caeme), celebramos la Resolución Conjunta 1/2026 que moderniza el régimen de patentes farmacéuticas, fortaleciendo la seguridad jurídica y la previsibilidad en materia de propiedad intelectual”.
La nueva resolución reemplazó a otra de 2012 que limitaba las patentes de los medicamentos, y fortalece el rol técnico del Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI). Para la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la República Argentina (AmCham), la derogación de los viejos criterios de patentabilidad es un “hito histórico”.
El Grupo Bayer está compuesto por tres divisiones: ciencia de cultivos, salud del consumidor y farmacéutica. Esta última, en el Cono Sur, tuvo un crecimiento del 27% en 2025. Es una región que comprende a la Argentina, Uruguay, Paraguay, Perú y Bolivia. El año pasado generó el 15% de las ventas globales de Pharma, y de ellas, el 77% fueron en la Argentina.
Los motores de crecimiento son los medicamentos para el cáncer de próstata, el edema macular diabético y la degeneración macular asociada a la edad, la hipertensión pulmonar, la hemofilia, y, en salud femenina, la anticoncepción de larga duración. Además, la Argentina puntualmente es un importante hub de investigación clínica.
En las oficinas en la Ciudad de México, después del Latam Media Day, realizado por la división Pharma de la compañía en esta ciudad, Glaser contó cuáles son los aspectos clave del negocio de la multinacional alemana en la Argentina y qué se necesita para fomentar la llegada de más capital.
-¿Cuáles son los criterios para que la compañía decida invertir más en el país?
- La estabilidad de la economía es muy bienvenida. Tenemos la posibilidad de hacer proyecciones y evaluaciones económicas creíbles. Una inflación del 25 o 30% transforma un país en previsible. Esto ayuda a traer inversión pero también a saber cuál sería el retorno de esa inversión ya que la inflación se come la rentabilidad. Otro punto muy importante es una ley de propiedad intelectual fuerte, por eso celebramos la nueva Resolución Conjunta 1/2026 del Ministerio de Salud y del Ministerio de Economía. Ahora, los laboratorios miran a la Argentina de manera distinta y evalúan la posibilidad de traer más capital al país. En tercer lugar, sería muy bueno tener una Agencia de Evaluación de Nuevas Tecnologías para agilizar procesos en lo que se llama la “farmacoeconomía” (N. de la R: es la disciplina que evalúa el valor de los tratamientos farmacológicos comparando sus costos, como los económicos y sociales, con sus resultados en salud, es decir, la eficacia y la seguridad).
-¿Con cuántas obras sociales trabajan?
-Hay más de 350 pero en la actualidad tenemos que ir una por una. Si lanzamos un producto puede tardar hasta 5 años en ser aceptado. Una agencia de este tipo ayudaría a realizar las evaluaciones para las obras sociales y garantizar el acceso masivo a los medicamentos. Esto ya sucede en Colombia y en Brasil, por ejemplo.
- ¿Cuál es la situación de las patentes en la Argentina?
- La ley de patentes de la Argentina era mucho más frágil que en otros países. La nueva resolución moderniza el régimen de patentes farmacéuticas, fortaleciendo la seguridad jurídica y la previsibilidad de la propiedad intelectual. Un sistema de patentes más claro alinea a la Argentina con estándares internacionales, estimula inversiones en I+D y fomenta el avance tecnológico en el país.
- ¿Cuáles son los inconvenientes que se vivieron en los últimos años para que la Argentina apruebe patentes?
- Una vez que la patente está solicitada en la Argentina, tarda mucho tiempo en ser evaluada y otorgada, a pesar de que el proceso quizás ya está aprobado en Estados Unidos o en Europa. Hay otros países, en cambio, que adoptan la patente de una manera más automática. La nueva resolución debería garantizar que el proceso sea más rápido. Por otro lado, un cambio muy positivo e importante es que en la Argentina solamente lográbamos patentar los principios activos, la molécula de cada medicamento, pero hay otras invenciones en ese mismo producto, que son las patentes secundarias y que en la Argentina no se tomaban en cuenta. Esto cambia con la nueva regulación. Y, por último, aún queda pendiente una nueva resolución prevista en el acuerdo bilateral entre la Argentina y Estados Unidos para garantizar la protección de los datos regulatorios (o datos de prueba). Cuando un laboratorio solicita una patente, la información debe ser confidencial.
- ¿Cómo es la licitación en la que va a participar Bayer para los anticonceptivos de largo plazo en 2026?
- Hasta 2024 había solo una compañía que los ofrecía. Ahora, nosotros también vamos a competir para venderle al Gobierno nacional 190.000 unidades de anticonceptivos subcutáneos, que tienen una duración de 5 años. Habrá más compras que seguramente también harán las provincias. Al haber competencia baja el precio, lo que posibilita que se compren más unidades.
- ¿Por qué México es sujeto de inversiones por parte de la compañía, y, en cambio, la Argentina no está en el radar para impulsar el crecimiento local?
- México tiene un crecimiento fuerte porque el Gobierno empieza a hacer acuerdos por más años. Nosotros no teníamos cómo hacer eso con una inflación de 100, 120, 150 0 200%. Ahora hay más estabilidad.
- ¿Cuál es el impacto de la guerra actual en Medio Oriente en el negocio del laboratorio?
- Hay un impacto en los costos de producción y en el transporte por el incremento del precio de la energía. Aumentan los productos que vienen de Europa, principalmente, y eso nos afecta. También, con la competencia que hay, que es mucha, digamos China, Asia en general y los genéricos, no hay manera de incrementar los precios aunque los costos sean más altos. Buscamos eficientizar la producción para compensar los incrementos.
