Un grave accidente que ocurrió durante el Rally Sudamericano, en Mina Clavero, dejó como saldo la muerte de un espectador y obligó a suspender la competencia en su jornada decisiva. El hecho ocurrió este domingo en el tramo Giulio Cesare, cuando un vehículo se despistó y terminó fuera de control en una zona donde se ubicaban decenas de personas.
Según la información preliminar de medios locales, el automóvil —un Volkswagen Polo tripulado por los paraguayos Didier Arias y Héctor Núñez— perdió estabilidad en una curva a alta velocidad, comenzó a dar tumbos y se dirigió hacia el sector de espectadores. El impacto generó una inmediata intervención de los equipos de emergencia, que activaron el protocolo de seguridad previsto para este tipo de situaciones.
En un primer momento, el parte oficial informó al menos tres personas heridas: una menor de edad y dos adultos, quienes fueron trasladados a un hospital de la región. Con el correr de las horas, se confirmó el fallecimiento de un joven de 25 años oriundo de Córdoba capital, que había ingresado con lesiones de gravedad.
Entre los heridos, una mujer de 40 años sufrió una fractura de tobillo, aunque se encuentra fuera de peligro. También resultó afectada su hija menor, con golpes leves. Los pilotos del vehículo, en tanto, no registraron heridas de consideración.
Accidente Rally Sudamericano en CórdobaEl episodio se produjo al inicio de la etapa final del rally, en una zona de descenso hacia Mina Clavero que suele concentrar gran cantidad de público. Tras el accidente, las autoridades decidieron neutralizar el tramo de manera inmediata para facilitar la asistencia médica y garantizar la seguridad en el área.
Ante la magnitud del hecho, la organización resolvió cancelar la competencia de forma definitiva. Además, se conformó un comité de crisis integrado por distintas áreas operativas del evento, con el objetivo de coordinar la atención de los afectados y avanzar en la investigación sobre las circunstancias del siniestro.
El accidente vuelve a poner en primer plano los riesgos inherentes a una disciplina que combina velocidad, terrenos exigentes y cercanía con el público. Aunque existen protocolos estrictos, este tipo de episodios reabre el debate sobre las condiciones de seguridad en los tramos y la ubicación de los espectadores.
Por estas horas, la prioridad de las autoridades pasa por asistir a los heridos y esclarecer cómo se produjo el despiste. Se aguardan informes oficiales que permitan determinar si hubo fallas mecánicas, errores humanos o factores externos que hayan influido en el desenlace.
La tragedia, que golpea de lleno a una de las competencias más convocantes de la región, deja una marca profunda en el Rally Sudamericano y en la comunidad local, que cada año recibe a miles de fanáticos del automovilismo.
